La transformación de la Plaza de Las Cruces
A comienzos del siglo XX, la Plaza de Las Cruces empezó a convertirse en un importante punto de encuentro para la comunidad. En la década de 1910 se proyectó la construcción de un monumento en honor a Antonio José de Sucre, aunque finalmente fue instalado en la Plaza de Ayacucho.
A comienzos del siglo XX, la Plaza de Las Cruces empezó a convertirse en un importante punto de encuentro para la comunidad. En la década de 1910 se proyectó la construcción de un monumento en honor a Antonio José de Sucre, aunque finalmente fue instalado en la Plaza de Ayacucho. También se contempló la instalación de fuentes públicas para abastecer de agua gratuita a los habitantes del sector.
En 1910 llegó a la plaza la hoy conocida Fuente de la Garza, trasladada desde la Plaza de Las Nieves tras haber pasado por San Victorino. Años más tarde, en 1924, el inspector del barrio solicitó la intervención de la Sociedad de Embellecimiento para mejorar las condiciones sanitarias del lugar, donde funcionaba el tradicional mercado de los jueves.
El proyecto del nuevo parque fue diseñado por Florent Claes y las obras comenzaron en 1926, luego del traslado del mercado. Finalmente, el parque fue inaugurado en marzo de 1927 como parte de la celebración del décimo aniversario de la Sociedad de Embellecimiento, marcando un momento clave en la historia urbana y social del barrio.